No necesitas tenerlo todo para comenzar a hacer el bien. Lo que hoy puedes ofrecer, puesto al servicio con sabiduría, ya puede abrir una posibilidad.
Hazla tu oración
Jesús, recibes lo que tengo y también conoces mis límites. Muéstrame cómo compartir responsablemente mis recursos, mi tiempo y mi atención sin miedo ni imprudencia. Amén.