Eres más que un diagnóstico, una vergüenza o una espera prolongada. La mirada de Jesús reconoce tu dignidad completa.
Hazla tu oración
Jesús, recuérdame que mi valor no depende del estado de mi salud. Dame valor para buscar atención adecuada, recibir compañía y tratar mi cuerpo y mi historia con respeto. Amén.