Tu necesidad merece ser expresada aunque otros intenten silenciarla. Jesús nos enseña a escuchar la voz de quien suele quedar al margen.
Hazla tu oración
Jesús, dame voz para pedir ayuda sin entregar mi dignidad. Hazme atento a quienes son ignorados y enséñame a responder sin paternalismo ni promesas vacías. Amén.