Jesús redefine la grandeza desde el lugar de quien sirve. No necesitas una posición especial para escuchar, ayudar y hacer el bien que hoy está a tu alcance.
Hazla tu oración
Jesús, forma en mí un corazón disponible. Enséñame a servir sin necesitar aplausos, a liderar con responsabilidad y a cuidar también los límites que sostienen una vida íntegra. Amén.