Jesús enseña a dar sin buscar recompensa
Un gesto de generosidad puede abrir espacio para alguien que suele quedar fuera, sin exigir reconocimiento a cambio.
Reflexión
Jesús invita a su anfitrión a pensar en quienes no pueden devolver una invitación. Su enseñanza nos ayuda a revisar si nuestra generosidad busca una relación de cuidado o solamente una recompensa.
Hoy puedes compartir una mesa, escuchar una historia o colaborar con una necesidad concreta dentro de tus posibilidades. Servir con libertad también incluye cuidar tus límites y respetar las decisiones de quien recibe.
Oración
Jesús, enséñame a dar con un corazón libre. Muéstrame a quién puedo incluir hoy sin buscar aplausos ni favores. Ayúdame a compartir con prudencia, respeto y alegría, cuidando la dignidad de cada persona. Amén.