La presencia de Jesús calma tu temor
Con él puedes reconocer lo que sientes y responder con prudencia y confianza, no desde el pánico.
Reflexión
Los discípulos sintieron miedo aun teniendo a Jesús cerca. Su reacción nos recuerda que la fe no siempre elimina de inmediato la sensación de peligro.
Podemos nombrar el temor, revisar lo que realmente ocurre y buscar apoyo. La presencia de Jesús nos invita a no entregar al pánico todas nuestras decisiones.
Oración
Jesús, quédate conmigo en esta tormenta interior. Ayúdame a distinguir el peligro real del temor que crece y a responder con prudencia y confianza. Amén.