Acércate a Jesús con palabras sencillas
No necesitas una oración perfecta para comenzar: puedes presentar ante Jesús tus necesidades, preguntas y silencios.
Reflexión
Los discípulos piden a Jesús que les enseñe a orar. Esa petición abre un camino sencillo: aprender a dirigirse al Padre, pedir el pan de cada día y reconocer la necesidad de perdón.
No tienes que impresionar a nadie con tus palabras. Puedes empezar con una frase honesta y hacer espacio para escuchar. La oración acompaña la vida real, con sus tareas, sus vínculos y sus necesidades.
Oración
Jesús, enséñame a orar sin esconder lo que siento. Recibe mis palabras sencillas y mis silencios. Ayúdame a pedir lo necesario, reconocer mis errores y vivir con más atención al amor que me enseñas. Amén.