Vuelve a Jesús con gratitud
Reconocer el cuidado recibido te ayuda a vivir con atención, sin negar las dificultades que todavía siguen presentes.
Reflexión
Uno de los hombres sanados vuelve a Jesús para dar gracias. Su regreso nos invita a detenernos y reconocer el bien recibido, en lugar de pasar enseguida a la siguiente preocupación.
La gratitud no exige declarar que todo está bien. Puedes agradecer una llamada, una comida compartida o una mano paciente mientras sigues buscando respuestas para lo que duele.
Oración
Jesús, abre mis ojos al cuidado que recibo cada día. Ayúdame a agradecer con sinceridad y a expresar ese agradecimiento con hechos. Que reconocer lo bueno me haga más atento al dolor de los demás. Amén.