Deja que Jesús guíe tus palabras
Construir la paz comienza con palabras honestas, una escucha paciente y límites que cuidan la dignidad de cada persona.
Reflexión
Jesús llama bienaventurados a quienes trabajan por la paz. Ese trabajo puede comenzar en una conversación cotidiana: escuchar antes de responder, reconocer un error y decir la verdad sin convertirla en un golpe.
Hacer la paz no significa aceptar maltrato ni forzar un encuentro inseguro. A veces conviene detener una discusión, buscar apoyo y volver a hablar cuando existan condiciones de respeto.
Oración
Jesús, cuida mis palabras cuando estoy molesto. Dame serenidad para escuchar y valentía para decir la verdad sin humillar. Ayúdame a reconocer cuándo hablar, cuándo hacer una pausa y cuándo buscar protección y apoyo. Amén.