Jesús ve a quien otros no ven
Su compasión reconoce el dolor antes de exigir palabras y nos enseña a acercarnos con respeto, presencia y cuidado concreto.
Reflexión
Al entrar en Naín, Jesús observó a una viuda que despedía a su único hijo. El relato muestra que su compasión comenzó al verla. Su dolor no fue invisible ni tratado como una interrupción.
Seguir a Jesús nos enseña a mirar más allá de nuestras tareas. No podemos prometer el mismo desenlace del relato, pero sí podemos reconocer el sufrimiento, escuchar y ayudar a que nadie cargue solo.
Oración
Jesús, dame tu mirada compasiva. Ayúdame a reconocer el dolor que suele pasar inadvertido y a responder con presencia, respeto y cuidado responsable. Amén.