El perdón puede comenzar antes de que cambien las emociones. Soltar la venganza no borra la verdad; libera espacio para la justicia, los límites y la sanidad interior.
Hazla tu oración
Jesús, nombro ante ti la herida que todavía pesa. Ayúdame a soltar la venganza sin renunciar a la verdad, la protección ni la justicia que corresponda. Amén.