La misericordia puede celebrar un regreso y todavía escuchar las heridas pendientes. Una familia sana no obliga a ignorar la verdad para poder acercarse.
Hazla tu oración
Jesús, abre mi corazón a la misericordia y conserva en mí respeto por la verdad. Guía cada posible encuentro con paciencia, límites seguros y disposición para escuchar. Amén.