No necesitas ver el desenlace para dar el siguiente paso responsable. Llevar tu urgencia a Jesús también puede sostenerte mientras esperas.
Hazla tu oración
Jesús, conoces esta necesidad que no admite respuestas fáciles. Fortaléceme en la espera, rodéame de ayuda adecuada y muéstrame lo que hoy sí me corresponde hacer. Amén.