
En Jesús hay lugar para todos
La mesa de Jesús rompe distancias y devuelve dignidad: nadie queda fuera cuando la gracia se convierte en bienvenida.
Leer la oración
Jesús, gracias porque en tu mesa encuentro acogida antes que apariencia y dignidad antes que etiqueta. Muéstrame dónde he cerrado el corazón o he decidido quién merece pertenecer. Enséñame a recibir a los demás con respeto, a compartir sin presumir y a escuchar historias distintas de la mía. Haz de mi vida un espacio seguro donde tu gracia pueda convertirse en bienvenida concreta. Amén.



